El poder financiero está corrompiendo la democracia
Obviamente, los banqueros tienen mucho poder, en España y en el mundo, y por eso defiendo la democracia, que es el poder del pueblo, frente a la voracidad de los poderes económicos.
La cuestión es que en estos momentos el poder financiero está corrompiendo la democracia. Lo hace a través de muchos mecanismos. La crisis mundial ha estado provocada por la avaricia de este sector. Y sin embargo las consecuencias de sus errores las estamos pagando todos los ciudadanos.
Es entonces claramente necesario limitar su poder. Y para eso deben servir los Parlamentos (desde el europeo hasta el último parlamento regional o autonómico). Se puede y se debe legislar para que haya más transparencia, más controles y una mejor supervisión por las autoridades independientes emanadas del poder parlamentario. Soy un firme partidario de establecer contrapesos legales, jurídicos y administrativos al poder incontrolado de las finanzas. La banca y el crédito son necesarios para el sistema, para que funcionen todas las bondades del sistema. Por eso precisamente hay que vigilar y supervisar su correcto funcionamiento.
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